Testimonios 2026

“Las ciudades que, como Santander, tienen mar, playas… corren el peligro de convertirse en lugares meramente turísticos, de vida superficial.

FELISA es, en esta situación apurada, una excepción salvadora. En la plaza porticada, donde las librerías colocan sus puestos, solo se ve gente del lugar o de los alrededores. Mucha gente. Un fenómeno que da fe de la vida real, interior, de sociedad cántabra.

Personalmente, me llamó la atención la forma en que se organiza. Que los responsables y los colaboradores trabajen gratis et amore. Que algunos restaurantes y hoteles contribuyan generosamente al buen fin de la feria. Que la finura y la inteligencia dicten detalles como el de disponer de dos escenarios. ¡Larga vida a Felisa!»

 

Share